Irritante. El lema de la campaña para luchar contra las copias ilegales que desde hace unos días nos asalta desde cualquier marquesina de autobuses. En serio, dan ganas de dedicarse profesionalmente a la piratería. Porque no es serio un país donde hay que recordar a los ciudadanos que la ley actúa. Y encima con un molesto "ahora" al principio de la frase, como un reconocimiento explícito de que "hasta ahora" la ley no ha actuado.
Claro que, desde una perspectiva optimista, ese reconocimiento podría interpretarse como el principio de la solución del problema. Porque ese, por delante de todos los demás, es el problema de España: la ley no se cumple porque hay poco o ningún interés en hacerla cumplir. Eso sí, los Boletines Oficiales son cada vez más voluminosos. Parece que los legisladores, e incluyo en este conjunto a todos los que se dedican en algún momento a emitir normas "de obligado cumplimiento", piensan que basta con publicar una disposición para que esta se ejecute. ¿O se trata simplemente de justificar su jornada laboral?
Pues voy a proponerles una nueva tarea para que estén ocupados y se ganen el sueldo que les pagamos entre todos. Dedíquense a expurgar las normas obsoletas, incumplibles o incumplidas, innecesarias, farragosas o redundantes. Y en las nuevas pongan fecha de caducidad, como en los yogures.
Y ya de paso, empiecen por dar ejemplo.
Este es un blog escéptico, porque no cree que los poderes públicos tengan la información necesaria y, por tanto, el derecho para tomar decisiones que invadan la privacidad individual. Por eso antepone la necesidad de datos contrastados y la libertad crítica a la fe ingenua en esos poderes.
miércoles, octubre 06, 2004
sábado, octubre 02, 2004
¿Es más mejor?
Ayer podía leerse en Heraldo de Aragón la protesta de unos vecinos por haber sufrido un corte en el suministro de agua potable durante 30 horas, lo que consideraban intolerable. Realmente es una situación incómoda, lamentable si se quiere, pero en absoluto intolerable. Sin embargo, nuestros ciudadanos cada vez toleran peor el carecer de aquello a lo que creen tener derecho. No importa que haya millones de personas en el mundo sin acceso permanente al agua potable. Puesto que pagan por el agua al ayuntamiento (un precio político, naturalmente) tienen derecho al consumo ininterrumpido del líquido elemento. Aunque sea para desperdiciarlo.
Lo del agua es sólo un ejemplo. Homosexuales que creen tener derecho a adoptar niños. Mujeres que creen tener derecho a concebirlos y a abortarlos. Enfermos, reales o imaginarios, que creen tener derecho a los más novedosos -y caros- sistemas de diagnóstico y tratamiento. Trabajadores que creen tener derecho a trabajar en el sitio y en las condiciones que prefieran. Políticos que creen tener derecho a privilegios y a decidir sobre el destino de los impuestos. Periodistas que creen tener derecho a inmiscuirse en la vida privada de los demás. Habitantes de pequeños núcleos de población que creen tener derecho a que las autovías o los trenes de alta velocidad pasen por su pueblo. Artistas que creen tener derecho a que los demás aprecien su arte y lo paguen. La lista sería interminable.
Ante tanta apropiación indebida de la palabra "derecho", me declaro objetor. No con mi dinero. No con mi voto. Tengo derecho ¿no?
Lo del agua es sólo un ejemplo. Homosexuales que creen tener derecho a adoptar niños. Mujeres que creen tener derecho a concebirlos y a abortarlos. Enfermos, reales o imaginarios, que creen tener derecho a los más novedosos -y caros- sistemas de diagnóstico y tratamiento. Trabajadores que creen tener derecho a trabajar en el sitio y en las condiciones que prefieran. Políticos que creen tener derecho a privilegios y a decidir sobre el destino de los impuestos. Periodistas que creen tener derecho a inmiscuirse en la vida privada de los demás. Habitantes de pequeños núcleos de población que creen tener derecho a que las autovías o los trenes de alta velocidad pasen por su pueblo. Artistas que creen tener derecho a que los demás aprecien su arte y lo paguen. La lista sería interminable.
Ante tanta apropiación indebida de la palabra "derecho", me declaro objetor. No con mi dinero. No con mi voto. Tengo derecho ¿no?
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