sábado, enero 12, 2008

Enhorabuena a los premiados

Estamos en 2008. Los últimos datos de mortalidad por causas que ofrece el Instituto Nacional de Estadística corresponden a 2005. El Ministerio de Sanidad sólo los presenta hasta 2004. ¿Les parece normal? A mí tampoco.

Pero no es el injustificable retraso de las estadísticas sanitarias oficiales el tema del que quiero hablar. Es sobre el riesgo de que nos toque la lotería o de morirnos en 2008.


En el año de la Expo, de los Juegos Olímpicos, de la Eurocopa, del centenario del comienzo de la Guerra de la Independencia, de las elecciones generales en España y presidenciales en USA, del impulso a Las Vegas en los Monegros, del petróleo a 100 dólares, la probabilidad de que nos toque un buen premio en la lotería de Navidad, por ejemplo, es bastante más pequeña que el riesgo de morir a lo largo del año y perdernos alguno de estos fastos. Cosa que ninguno de los candidatos en las próximas elecciones nos dirá.

En efecto, si una persona de mi edad compra un décimo para que la suerte le acompañe, la probabilidad de que le toque el gordo de Navidad es de 1 entre 85000. En cambio, el riesgo que tiene de fallecer este año es aproximadamente de 1 entre 300, si es hombre, y de 1 entre 650, si es mujer. (Sí, estamos discriminados por la parca, que debe ser un poco feminista).

Teniendo en cuenta que 1 de cada 5 muertes en hombres de mi quinta, se producirán por cáncer de pulmón o por enfermedad isquémica del corazón, a los fumadores aún les aumenta el riesgo. Para ellos, el riesgo de morir es, al menos, de 1 entre 200. Alguien de mi promoción de la facultad no verá el 2009. Espero no ser yo, que no fumo.

Las estadísticas predicen, además, que deberían fallecer en accidente de tráfico un ciclista y 3 camioneros de mi edad. Es una suerte porque no tengo bicicleta ni camión. Y en cuanto al riesgo de morir yendo en automóvil, sigue siendo casi 5 veces mayor que el de conseguir un pellizco con el gordo de Navidad (1 entre 18000).

Pueden ustedes jugar utilizando los datos del INE para su propia edad y sexo. No hay ni que advertir que son peores conforme se aproxima la edad de jubilación … y más allá. Sobre todo si siguen fumando. Así que no hagan muchos planes a largo plazo, por si acaso.

Y al ministro de hacienda que salga de las elecciones le propongo que aumente el porcentaje que sustrae de los bolsillos de la inmensa mayoría de los compradores de lotería. Puede perfectamente doblarlo, sin que estos lo noten. Y tendría casi mil millones de euros más, sólo con la lotería de navidad, para tapar agujeros. Enhorabuena a los premiados.

[Post dedicado al analfabeto matemático, que diría Carl Sagan, o al hombre anumérico de John Allen Paulos, que creo que son el mismo. Otro día se lo dedico a la analfabeta-anumérica].

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